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Surcoreanos apedrean los Radares de los sistema anti-misiles THAAD Estadounidenses

Miles de personas se manifestaron al paso de los convoys militares norteamericanos, en la ocupada Sur Corea, los que han sido trasladados hasta el país asiático para preparar la instalación de los sistemas anti-aéreos THAAD. Los manifestantes surcoreanos apedrearon los radares mientras eran rodeados y reprimidos por la policía surcoreana, que se llevó a muchos de ellos detenidos.

Los protestantes que eran miles a lo largo de las carreteras de Corea del Sur piden que no sigan provocando una guerra más con sus hermanos del norte, que llevaría a la desaparición total de Corea, algo que no le preocupa mucho a EEUU o a la presidenta títere, que acaba de ser acusada por casos graves de corrupción e incluso casos de narcotráfico, todo con el apoyo de la partidocracia surcoreana.

Existe una gran promoción corporativa en los medios de comunicación dependientes de las grandes empresas, las que continuamente se dedican a realizar publicidad (propaganda política capitalista) para realzar al régimen surcoreano como un ente democrático, mientras tanto, son cientos de personas que se encuentran prisioneras políticas en las cárceles bajo el dominio de Seúl, en tanto la crispación social en dicho país crece cada día por la amenaza creada por los Estados Unidos, que ha desplazado miles de tropas desde su territorio a Corea.

El sistema capitalista, impuesto a la fuerza por EEUU, ha destruído por completo la cultura milenaria de los coreanos, sustituyéndola por el amor al dinero, creando altísimo niveles de suicidios, por la inmensa soledad que sienten las personas con un futuro incierto del todo. Sus ciudadanos son esclavos de la sobreviviencia económica, obligados a trabajar y a producir por salarios míseros, quienes deben producir para las empresas privadas de lunes a domingo, 14 horas diarias, para poder subsistir dentro de una vida “digna”.

Es tal la necesidad de la población surcoreana, que en el país hay casi 1 millón de prostitutas (muchas adolescentes o niñas), que merodean por las bases norteamericanas, ocupantes del sur coreano.

Fuente: TopeteGZ/ Voz de Chile