Header Ads

test

La Revolución coreana y la Revolución bolivariana, dos procesos de lucha por el socialismo

INSTITUTO VENEZOLANO PARA EL ESTUDIO DE LA IDEA JUCHE - LINEA DE INVESTIGACIÓN ESTUDIO DE LA FILOSOFÍA JUCHE

Elaborado por: Prof. Ramón Zerpa G. Abril 2017

La RPD de Corea y la República Bolivariana de Venezuela son naciones que desde su creación han sentido los embates sucesivos de enemigos internos y externos por su decisión de emprender el modelo socialista como orientación para su desarrollo económico social y político. Esta resolución les ha provocado una serie de situaciones cuyos efectos y reacciones generan algunos aspectos coincidentes en  su devenir histórico.

-Desde un principio ambas naciones se empeñaron en construir un modelo socialista de corte nacional, auténtico y propio. Mientras en Corea el socialismo está fundamentado en la Idea Juche, edificado a la manera coreana de acuerdo con las demandas y voluntad del pueblo y centrado en las masas populares, en Venezuela, el Socialismo del Siglo XXI, enarbola la bandera del árbol de las tres raíces, como lo refiriera el Comandante Eterno Hugo Chávez: “La ideología revolucionaria que impulsa esta Revolución Bolivariana no es importada de otras latitudes, no es una ideología extraña a nuestra propia naturaleza…La ideología nuestra se alimenta de muchas corrientes, una de ellas, la corriente zamorana; la otra bolivariana y la otra robinsoniana. He allí las tres raíces que inspiran y que alimentan la ideología del proyecto bolivariano de hoy”.

-En segundo lugar, ambos procesos revolucionarios se sustentan en la concepción humano-céntrica, es decir considerar al hombre en colectivo (masas populares) como dueño de su propio destino, del mundo que lo rodea y por tanto el único capaz de transformar la sociedad. En la Idea Juche se valora como el ser superior y más poderosos en el mundo para dominarlo y transformarlo. Por su lado, la revolución bolivariana hace énfasis en su carácter humanista “Para que exista justicia, hay que darlo poder al pueblo”, el hombre en colectivo hecho pueblo, construye el nuevo Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia.

-De igual manera, encontramos en ambos procesos revolucionarios la convicción de desarrollar posiciones políticas independientes y soberanas en concordancia con el principio universal de autodeterminación de los pueblos sin la tutela o intromisión extranjera que socave la dignidad nacional. “Si uno no se siente orgulloso de que su nación no es inferior en nada a otras ni tiene el honor y orgullo de ser integrante de un pueblo que hace la revolución, no será capaz de vivir de modo independiente de acuerdo con su criterio propio ni defender la independencia y dignidad de su nación, ni tampoco triunfar en la ardua lucha revolucionaria” (Kim Jong IL). En el mismo orden de ideas “Venezuela no es ni será un país tutelado por nadie; Venezuela es y será para siempre un país libre y soberano, que se da sus propias leyes y soluciona sus propios problemas, su propio pueblo tiene los mecanismos para solucionarlos”. (Hugo Chávez). De esta manera, la exaltación del orgullo nacional se convierte en base para la dignidad de la patria e imprime carácter invencible a las revoluciones contra el servilismo y el colonialismo.

-Bajo el criterio de la ley del trabajo socialista coreana, el trabajo es “primordialmente” una actividad colectiva de los trabajadores en función de intereses comunes, al mismo tiempo la realidad económica venezolana abre cada vez los procesos productivos hacia el movimiento cooperativista y las empresas de Producción Social con miras a combatir la exclusión, la explotación, la pobreza, la miseria y el abandono.

-Otro aspecto importante que identifica a los pueblos de la RPD de Corea y la República Bolivariana de Venezuela es el ser víctimas de constante agresión por parte del gobierno imperial de los Estados Unidos de Norteamérica, por el sólo hecho de ser consecuentes con los postulados revolucionarios en defensa de sus soberanías en el campo político, económico, militar, sociocultural y de solidaridad con los países pobres del mundo como consecuencia de la aplicación de inhumanas políticas del capitalismo neoliberal con Estados Unidos a la vanguardia.

En el caso coreano, la agresión está presente desde el propio nacimiento de la RPD de Corea y su declaración como Estado socialista. Dos años después de su fundación, en 1950 se produce la llamada “Guerra de Corea”, que significó una gran derrota para Estados Unidos en la persona de uno de sus más prestigiosos líderes militares, el General Douglas Mac Artur y de su presidente Harry Truman. Sin embargo el imperio no ha cejado en su tares de hostigar a Corea usando el territorio desmembrando de Corea del Sur como base de operaciones para su agresión. Pero la respuesta de Corea del Norte ha sido muy clara a través del Songun (política militar coreana), al punto de convertirse hoy día en una potencia nuclear como mecanismo de defensa política y militar.

La agresión de los Estados Unidos a Venezuela tiene una primera fase en los inicios de la explotación del recurso petrolero por la brutal y desmedida explotación de nuestro recurso en favor casi exclusivo de ese país y más recientemente con el inicio de la Revolución Bolivariana, que no goza de simpatía a los interese de ese imperio, por lo que nuestro país está cada vez más asediado por vía política, mediática, diplomática, económica. A pesar de ello, el gobierno nacional y el pueblo revolucionario luchan denodadamente por mantener las conquistas alcanzadas durante el proceso revolucionario, convencidos del socialismo como camino certero para la real felicidad.